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El televisor tiene más de 90 años de historia, y es evidente que muchas cosas han cambiado entre aquella tecnología prehistórica y televisores como el Philips 7304 ‘The One’, que combinan modernidad, calidad e infinitas funcionalidades en un dispositivo ligero y con buen diseño. Décadas de evolución y mejora hasta llegar a la tecnología que hoy ya podemos disfrutar en nuestro salón.

No tenemos que remontarnos más que unos pocos años para ver lo mucho que los televisores han cambiado. Piensa en cómo era el que tenían tus padres o tus abuelos cuando tú eras pequeño, y compáralo con el que actualmente disfrutas en tu salón. Desde la estética o el tamaño de la diagonal hasta todas las características ‘inteligentes’ con las que se abre un mundo de posibilidades en un televisor conectado. Así es como ha cambiado el televisor de tu casa.

Televisores planos, planísimos

Los televisores ‘con culo’ no son tan antiguos como puede parecer, ya que eran lo más común a finales del pasado siglo y durante los primeros años del siglo XXI. Fue Philips quien presentó el primer televisor plano, el Philips Flat TV, en el año 1998:

Era el inicio de una nueva era con una fuerte apuesta por los televisores con un diseño plano que ha terminado derivando en ultraplano. Modelos como el Philips 7304 ‘The One’ tienen un grosor máximo de menos de 8 centímetros en los que está incluida toda la tecnología: panel, altavoces, soportes, conexiones, etc.

El grosor ha ido año tras año reduciéndose, y la tendencia es que continúe haciéndolo todavía más hasta que tengamos pantallas con el grosor de una hoja de papel: algunos prototipos de paneles tienen grosores de 0.01 milímetros y se utilizan integrados en prendas y accesorios de moda, y esta tecnología tan prometedora terminará llegando a nuestros salones.

Casi tan grandes como la pared

Además de cada vez más finas, las televisiones han ido creciendo en su superficie: en la longitud de la diagonal. Antes era raro tener un televisor de más de veintitantas pulgadas; ahora lo habitual es estar cerca o incluso sobrepasar las 50 pulgadas:

Que los televisores sean tan grandes tiene el lado negativo de que tanto el contenido como el panel han de tener cada vez una mayor resolución. Por ello, los fabricantes han ido incorporando nuevas resoluciones: con los televisores planos llegó la alta resolución, primero HD Ready (720p) y luego Full HD (1080p), y ahora hemos alcanzado un nuevo estándar: el 4K ya es el más común en todas las gamas de productos y ya no necesitas dejarte un riñón para tener una televisión UltraHD en tu salón.

Junto a la tecnología física, canales, emisiones y productoras han remodelado su contenido y lo han mejorado adaptándolo a los nuevos tiempos. Servicios como Netflix o Amazon Prime Video, entre otros, ya sirven contenido en 4K, y algunos canales de televisión en España llevan ya varios meses en pruebas para ofrecer material en esta resolución.

Para todos los contenidos que aún no estén ofreciéndose en 4K nativo, los televisores Philips son capaces de reescalar la imagen automáticamente a resolución 4K permitiendo disfrutar de la mejor calidad independientemente de su resolución original.

Por su parte, la gran ventaja de los televisores tan grandes como la pared (o casi) es que nos permiten lograr una inmersión mucho mayor, a la vez que nos permiten observar un nivel de detalle muy superior. Además, la calidad de la imagen y el color también han recibido notables evoluciones gracias a tecnologías como HDR10+ y a la nueva generación de paneles LED.

El diseño como gran protagonista

El salón se ha convertido en el centro neurálgico del entretenimiento, y en él el televisor ha pasado a ser el núcleo central. Emisiones de televisión, series o películas, música o hasta las posibilidades que brindan los dispositivos móviles (smartphones, tablets) para enviar contenido, hacen que el televisor sea el nuevo protagonista tecnológico del hogar.

Con este papel tan sumamente importante, los fabricantes han comenzado a cuidar hasta la extenuación las líneas de diseño. Lo que antes era una caja con altavoces ahora se ha convertido en una superficie con apenas marcos, con un grosor mínimo y con el uso de materiales, colores y texturas capaces de mimetizarse con el resto de muebles y con la estética de la sala.

Peanas de diseño o hasta la posibilidad de utilizar soportes para anclar la tele a la pared, hacen que el diseño y la estética de los televisores esté ahora más cuidada que nunca.

El televisor es ahora mucho más que una caja

Al principio solo veíamos la emisión analógica, y luego la digital. En torno al año 2010 llegaron las primeras Smart TV y todo cambió: el televisor del siglo XXI es un ‘televisor inteligente’, con cientos de diferentes funcionalidades gracias a estar conectado a Internet y también a su entorno.

Los nuevos televisores funcionan como si fueran ordenadores, pero en otro formato. Sistemas operativos como Android TV hacen que la experiencia del usuario sea completa, permitiéndole reproducir contenido a través de plataformas en streaming (Netflix, Amazon, HBO o Twitch), ver miles de millones de vídeos en YouTube o incluso reproducir radios en directo de todo el mundo. A mayores, las posibilidades que brindan los smartphones y tablets nos permitirán reproducir los vídeos que hemos grabado en nuestras últimas vacaciones, o las fotografías del último día en la playa con nuestra familia de una forma muy sencilla: a través de Chromecast, integrado en todas las teles Philips con Android TV.

Las posibilidades son todavía más gracias a asistentes como Amazon Alexa o Google Assistant, con los que es posible controlar lo que reproducimos a través de comandos de voz naturales: «pon Stranger Things», y tu televisor reproducirá este contenido automáticamente.

Tampoco podemos olvidar el apartado del sonido: algunos fabricantes están apoyándose sobre grandes marcas del audio, que están diseñando altavoces y sistemas específicos para integrarlos en los televisores y lograr la mejor experiencia posible. Un ejemplo de ello es el Philips OLED+ con audio de Bowers & Wilkins que incorpora 2 altavoces de rango medio, 2 tweeters y 1 subwoofer integrados en el propio cuerpo del televisor.

¿Qué nos depara el futuro?

Más de 90 años de historia, decíamos, han dado para mucho. Colores y sistemas de mejora de la calidad de imagen como HDR10+, todo funcionando con varios millones de píxeles gracias a la resolución 4K, en televisores ultradelgados y con una estética y un diseño dignos de ser colgados en una galería de arte. Cientos y cientos de diferentes funcionalidades, millones de horas de contenido al alcance de nuestra mano… ¿qué nos depara el futuro?

Lo más inmediato que vamos a conocer son nuevas resoluciones como 8K, donde los fabricantes ya están jugando con prototipos que comenzarán a venderse en los próximos años. Más resolución y mayor nivel de detalle para una experiencia todavía más inmersiva.

Las pantallas podrán ser flexiblesLa tecnología ya lo permite en smartphones y, aunque aún necesita mejorar, sienta las bases de la innovación del futuro: televisores que pueden plegarse para almacenarse en un espacio reducido, o que son capaces de salvar esquinas y recovecos, serían dos ejemplos de su utilidad.

Del lado del contenido seguiremos viendo materiales de mayor calidad, más reales y con mejores efectos especiales, por supuesto. Pero existe una tendencia hacia personalizar lo que vemos: la Inteligencia Artificial será clave en el mundo de la televisión y permitirá realizar recomendaciones únicas según nuestros gustos y el momento, así como muchas otras tareas tanto para consumidores como para los creadores de contenido.

Dentro de no mucho también podremos ver una mejor interacción del televisor con otros dispositivos, además de smartphones y tablets: lo que se define como el hogar inteligente tendrá su centro en el televisor, desde el que se podrán gestionar todos los dispositivos: controlar luces, termostatos, enchufes, o incluso los electrodomésticos de la cocina.

Algunas de estas innovaciones las veremos en unos pocos años, y otras tardaremos algunas décadas en conocerlas. Lo que está claro es que televisores como Philips ‘The One’ son ahora el centro del hogar, y permiten a la industria sentar las bases de lo que será el futuro.

Imágenes | Philips